«A LAS PUERTAS DE UNA NUEVA ETAPA»: EL BANCO CITI PROYECTA UNA DÉCADA HISTÓRICA PARA LA REGIÓN PERO ADVIERTE A URUGUAY.
Con diferentes situaciones según los países, «la confluencia de condiciones externas favorables, gobiernos amistosos para los negocios y la ventaja de estar en una posición estratégica para un mundo en plena reconfiguración» América Latina está «a las puertas de una posible nueva etapa de desarrollo, capaz de lograr esa esquiva convergencia hacia niveles de ingresos más elevados», sostuvo un informe del banco estadounidense Citi titulado «Latinoamérica, lista para despegar. El ciclo macroeconómico se inclina a favor de América Latina». «América Latina está lista para despegar. O, para ser más precisos: las condiciones para que América Latina alcance una tasa de crecimiento más elevada son las mejores en décadas, y es momento de aprovechar la oportunidad», afirmó el Citi. «La última vez que la región logró una aceleración sostenida del crecimiento fue entre 2003 y 2008. En aquel entonces, un dólar débil y unos precios de las materias primas elevados se combinaron para crear el escenario propicio para el crecimiento. Esas condiciones, y otras más, están presentes nuevamente hoy», sostiene el reporte. Para el banco «el principal problema económico de América Latina es la falta de convergencia. Es decir, el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de la región no ha aumentado hacia el nivel del PIB per cápita de Estados Unidos -es decir, no ha convergido con él-, tal como predeciría la teoría económica básica dado el mayor potencial de crecimiento de una economía menos desarrollada». Según el banco «no es fácil identificar características comunes en los episodios de alto crecimiento. En el caso de América Latina, por lo general se considera que un crecimiento elevado requiere precios sólidos de las materias primas, estabilidad política interna -o al menos continuidad en las políticas- y gobiernos pragmáticos. Estas características vuelven a estar presentes (en muchos países)». «No obstante, al analizar la historia, no se observan muchos denominadores comunes en las etapas de gran crecimiento. La trayectoria de crecimiento de la región desde la Segunda Guerra Mundial puede dividirse en tres grandes periodos: la industrialización impulsada por el Estado (1950-1980. «el periodo de mayor crecimiento registrado» con «inversión y urbanización en máximos históricos y que «finalizó con el ‘shock Volcker'» de suba de tasas «y la crisis de México de 1982»), la era del Consenso de Washington (1990-1997, con «rápida apertura comercial, reformas institucionales reales con bancos centrales, privatizaciones y principalmente recuperación, no nuevo crecimiento; terminó en una cascada de crisis» entre 1994 y 2001) y el súper ciclo de las materias primas (2003-2013, con «el mejor marco macroeconómico de todos los periodos; impulsado por las materias primas, oportunidad desaprovechada: sin inversión ni crecimiento de la productividad» y «finalizó con el episodio de volatilidad del mercado de 2013)», agregó. (El País – 12/10)
