CIBERATAQUES

    LOS CIBERATAQUES SE TRIPLICARON EN URUGUAY Y LA PÉRDIDA DE DINERO POR ESTAFAS SALTÓ UN 60%.

    Uno de cada tres uruguayos sufrió intentos de fraude online, mientras que los incidentes informáticos detectados por CERTuy se triplicaron en 2025 y la inteligencia artificial plantea nuevos desafíos para la seguridad financiera. Un estudio de Datasec revela que las estafas digitales se consolidan como una amenaza creciente para los uruguayos, en un escenario marcado por la expansión de los servicios financieros electrónicos, el comercio online y la utilización cotidiana de plataformas digitales. El 32% de los usuarios de internet asegura haber sufrido algún intento de fraude, engaño o robo de información, mientras que el 8% declara haber perdido dinero como consecuencia de una estafa durante el último año. Los datos surgen del estudio Estado de la Ciberseguridad en Uruguay, desarrollado por Datasec a partir de información obtenida por Grupo Radar, que evidencia un deterioro en los indicadores vinculados al impacto económico del ciberdelito. En 2024, el porcentaje de usuarios que había perdido dinero por estafas digitales se ubicaba en el 5%, mientras que actualmente alcanza al 8%. El incremento de tres puntos porcentuales representa un crecimiento relativo del 60% en la proporción de personas afectadas económicamente. Los resultados del relevamiento de Datasec se producen en un contexto de fuerte crecimiento de los incidentes de seguridad informática detectados por los organismos públicos. De acuerdo con las estadísticas oficiales del Centro Nacional de Respuesta a Incidentes de Seguridad Informática (CERTuy), durante 2025 se detectaron y respondieron 42.768 incidentes, frente a los 14.264 registrados en 2024, lo que representa un incremento cercano al 200%. El organismo aclaró que el aumento responde tanto a la evolución de las amenazas como a la incorporación de nuevas fuentes de información, mejoras en los sistemas de monitoreo y mayores capacidades de detección. Por lo tanto, las cifras no implican necesariamente un crecimiento equivalente de los ataques efectivamente concretados. (Ámbito Financiero)