TERRENOS, AVAL AMBIENTAL Y UTE: QUÉ FALTA PARA CONCRETAR EL MULTIMILLONARIO PROYECTO DE SOLARIA EN URUGUAY.
El presidente Yamandú Orsi anunció este miércoles que la empresa española Solaria hará la inversión privada más grande de la historia de Uruguay: US$ 5.700 millones para construir centros de datos y los parques fotovoltaicos que suministrarán la energía necesaria. Sin embargo, lo que se firmó entre el gobierno y el CEO José Arturo Díaz-Tejeiro fue un preacuerdo y ahora resta un proceso que determinará detalles del proyecto. El secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, dijo que la empresa ahora debe «comprar los terrenos» en los departamentos de Florida, San José y Canelones. También necesita «presentar su proyecto en el Ministerio de Ambiente para tener la aprobación ambiental». Además, debe recurrir a la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones (Comap) «para conseguir las exoneraciones fiscales». Indicó que «esta es una empresa que cotiza en bolsa y necesita ciertos procedimientos a la hora de tomar decisiones, primero lo tiene que comunicar a sus accionistas». En definitiva, «ahora comienza una hoja de ruta de trabajo», expresó el jerarca. ¿Cuál es la ganancia para Uruguay si el parque tecnológico se instalará en régimen de zona franca? Sánchez explicó que Uruguay va a ganar «por el derrame» del proyecto en términos de puestos de trabajo: durante la construcción se requerirán 3.100 empleos temporales y luego 1.500 permanentes. En segundo lugar, por el «ecosistema de empresas tecnológicas» que podría llegar a formarse en el país luego de esta instalación: «Esto nos va a permitir atraer otras empresas», explicó. Pero, además, porque «no todos los impuestos están exonerados» en las zonas francas. Finalmente explicó que no toda la energía necesaria para los centros de datos será fotovoltaica propia sino que la empresa comprará a UTE con un contrato «dentro del rango de precios que ya tiene contratado Google» para el centro de datos que inaugurará próximamente: «UTE va a ganar dinero vendiéndole energía». De todas formas aclaró que ese contrato es otro de los aspectos que resta resolver. (El País)
