CAMBIO PROFUNDO EN ADUANAS: SE PREPARAN PARA EL AUTODESPACHO DE EMPRESAS, MENOR BUROCRACIA Y POLÉMICOS PRECINTOS.
La Dirección Nacional de Aduanas (DNA) se prepara para la aplicación del proyecto de ley de Competitividad y Reducción de Costo de Vida, que propuso el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), fue aprobado por el Senado y ahora se discute en Diputados. Su director, Joaquín Serra, dijo ayer que el organismo prevé medidas ante la posibilidad que abre el proyecto de autodespacho aduanero (que permite importar y/o exportar sin necesidad de contar obligatoriamente con un despachante de Aduana). También planteó que el diferimiento del pago de tributos en las importaciones (otro aspecto que prevé el proyecto) les podría llevar a adaptar sus gestiones y habló de la necesidad de fortalecer el relacionamiento con la Dirección General Impositiva (DGI) que deberá ser más estrecho y con mayor intercambio de información. Esto fue en el marco de las XIV Jornadas Tributarias de la DGI que se llevaron a cabo ayer en la sede de la Facultad de Ingeniería. Serra, que fue director general de Rentas entre 2014 y 2020, señaló que tanto la DGI como Aduanas están viviendo un cambio de paradigma profundo al pasar de la “persecución y el control” a la “prevención, asistencia y acompañamiento”. Por lo pronto, el director de Aduanas comentó que, ante la opción de autodespacho que abre el proyecto de ley de Competitividad para las empresas, el organismo lanzará aplicaciones para que las pequeñas y medianas empresas (pymes) que la adopten, puedan enviarles información con mayor facilidad, considerando que probablemente no van a contar con un software propio avanzado para hacerlo. Además, anunció que Aduanas fortalecerá un área de asistencia para las pymes que se decidan por el autodespacho. En cuanto a un mejor intercambio de información entre la DGI y Aduanas que promueve la ley, Serra reconoció que es cierto que actualmente se duplica con frecuencia el ingreso de datos, lo que no solo eleva los costos, sino que desestimula, aumenta los riesgos de errores y fraudes. También el proyecto contempla que, en los casos de devolución de tributos a exportadores OEC (certificaciones de cadenas logísticas seguras) a 30 días (en vez de los 180 días actuales), Aduana se abocará a liberar las mercaderías y la DGI a controlar el reintegro de los tributos que las empresas deben efectuar cuando aplique la medida. (El País)
