PARA EL BCU LA INFLACIÓN PODRÁ ESTAR ALGO POR ENCIMA DE LA META DE 4,5% AL FINAL DEL PERÍODO, AUNQUE SIN SORPRESAS.
El Banco Central (BCU) tomó la decisión de mantener (por segunda reunión consecutiva) la tasa de interés de referencia, también conocida como «el precio del dinero», en 5,75%, por considerar que no debía precipitarse. Además, evaluó que la situación de la inflación, la economía, el impacto de la guerra en Medio Oriente y más, están siendo amortiguados. El Central entiende que el balance de riesgos para la proyección de la inflación se inclinó levemente al alza por los altos precios del petróleo, pero que Uruguay ha logrado amortizar los impactos. En marzo pasado, la inflación salió de su rango de tolerancia (por debajo de la meta), pero volvió a entrar en abril. De todas formas, el BCU proyecta que hacia el final del período de gobierno, el indicador podrá estar algo por encima de la meta de 4,5%, aunque dentro de lo esperado. El BCU destacó en su comunicado del Comité de Política Monetaria (Copom) que ha mantenido las tasas de interés sin cambios, en gran parte porque la inflación está convergiendo en los objetivos, y además por cautela en relación a los impactos que puede tener el escenario internacional en el país. Además, según el Central, en situaciones de emergencias suele suceder que la caída de tasas de política monetaria no logra reducir las tasas de los mercados de deuda, ya que las primas de riesgo suelen aumentar en tiempos difíciles. En Uruguay, todas las tasas de mercados cayeron hasta febrero y se han mantenido bajas. Desde la guerra en Irán, el BCU identificó que las tasas en el país han subido menos que en Estados Unidos y continuará atento a los movimientos internacionales, cuyos impactos se han logrado amortizar, sobre todo los del aumento de los precios del petróleo dado que el país tiene casi toda su energía sostenida con fuentes renovables. De ahora en más, el BCU continuará impulsando el crédito en moneda nacional (con tasas de interés bajas), destacando que ha aumentado la cantidad de créditos concedidos a empresas, hipotecario y automotriz. Aspira a que la “desdolarización” ocurra primero en la vivienda promovida. (El País)
