UNO DE LOS BANCOS MÁS GRANDES DEL MUNDO VE A URUGUAY ENTRE PAÍSES EN «ZONA DIFÍCIL» Y ALERTA POR CAPACIDAD DE REFORMAS. El banco Citi, uno de los más grandes del mundo, emitió un informe acerca de la situación en América Latina -que contiene un apartado sobre Uruguay-, donde hizo hincapié en que el ciclo político (al que definió como «complejo y desafiante») se caracteriza por «minorías legislativas» y presidentes «relativamente impopulares» lo que dificulta la aprobación de reformas necesarias. En este aspecto, Uruguay aparece entre los de menor calificación en un Índice de Estabilidad Política desarrollado por el banco, debido a la baja aprobación del presidente Yamandú Orsi y el hecho de que el Frente Amplio no cuenta con mayoría propia en el Parlamento (en la Cámara de Diputados). «En toda la región, los ciclos electorales recientes han castigado sistemáticamente a los partidos gobernantes, impulsando a figuras ajenas al sistema que, a pesar de ganar la presidencia, a menudo carecen del apoyo legislativo necesario para gobernar con eficacia. Esta dinámica genera riesgos de estancamiento político y descontento social, lo que dificulta la aprobación de las reformas cruciales (y a menudo impopulares) necesarias para la estabilidad económica a largo plazo, principalmente en el ámbito fiscal», expresó el reporte elaborado por el economista jefe de Citi para América Latina, Ernesto Revilla y por el economista para México y América Latina del banco, Felipe Juncal. «La consolidación fiscal es el principal desafío político para muchos de los nuevos gobiernos de la región, y el costo político de los ajustes necesarios probablemente pondrá a prueba (o incluso romperá) las frágiles coaliciones legislativas que los llevaron al poder», estimó el reporte. Identificó que países como «Colombia, Uruguay, Brasil y Panamá, enfrentan una difícil combinación de alta fragilidad política y una necesidad significativa de controlar la acumulación de deuda. Esta es la ‘zona difícil’, donde la capacidad política para implementar reformas fiscales impopulares pero necesarias es mínima». En contraste, El Salvador y la República Dominicana se encuentran en una posición más favorable, con menor riesgo político y desafíos de deuda más moderados. Argentina es un caso atípico, ya que muestra una reducción de la deuda bruta, pero enfrenta una alta inestabilidad política, lo que resalta la naturaleza de alto riesgo y alta recompensa de su actual proceso de ajuste económico. El apartado sobre Uruguay fue elaborado por el economista jefe de Citi Research para Argentina, Uruguay y Paraguay, Ricardo Dessy. El informe señaló que «Uruguay continúa mostrando una dinámica positiva en sus indicadores macroeconómicos, con una inflación en alza que se mantiene por debajo de la meta y una recuperación de la actividad en el primer trimestre. Sin embargo, el entorno global incierto derivado del conflicto en Medio Oriente, sumado a ciertas limitaciones de competitividad, sugiere que no se deben anticipar indicadores que superen significativamente las expectativas». Respecto a los precios, el Citi indicó que «la inflación continuó su tendencia alcista en mayo, alcanzando el 3,77% interanual. Si bien se encuentra dentro del rango (de tolerancia) del Banco Central (BCU), se mantiene por debajo de la meta del 4,5% para 2026, consolidando 10 meses consecutivos por debajo de la meta». El banco prevé que la suba de precios en 2026 sea de 4,2% y en 2027 alcance a 4,5%. En tanto, Dessy recordó que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) se situó en el 0,8% trimestral desestacionalizado y en el 0,9% interanual. La estimación de Citi del valor del dólar en Uruguay a fin de año es de $ 42,54 y para el cierre de 2027 es de $ 44,24. En tanto, el déficit fiscal se ubicaría en 4,2% del PIB en 2026 y bajaría a 3,9% del Producto en 2027. (El País – 06/07



