El nuevo régimen de promoción de inversiones entró en vigencia este domingo y contempla exoneraciones fiscales a empresas que busquen incentivar proyectos que impulsen el crecimiento económico, el empleo y la descentralización. La flamante reglamentación informada por la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones (Comap) puso el foco en priorizar el empleo en “los grupos poblacionales que tienen mayores dificultades de acceso al mercado de trabajo”, además de promover la descentralización “en los departamentos del Uruguay que hoy sufren las principales problemáticas de empleo y pobreza». Otro de los ejes es «incentivar la productividad de las empresas”, a través de la actualización del indicador de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+), así como la incorporación del de sostenibilidad ambiental. Además de la exoneración de IRAE por un porcentaje de la inversión de hasta el 100%, los beneficios implican la exención del Impuesto al Patrimonio, del pago de tasas y tributos a la importación de bienes no competitivos con la industria nacional, junto con la obtención de certificados de crédito del IVA por las compras de insumos, equipos y servicios adquiridos localmente. En cuanto a los criterios de puntuación, el peso mayor es la generación de empleo, seguido por la cualidad estratégica, sostenibilidad ambiental, adecuación tecnológica, investigación, desarrollo e innovación, aumento de exportaciones y descentralización. En un contexto de creciente competitividad a nivel regional, se suma un componente vinculado a la industria nacional, con el objetivo de “estimular a los proyectos de inversión que generen tracción” e incorporen maquinaria, materiales y equipos de origen uruguayo. Otro criterio es el indicador estratégico, que contempla actividades de ganadería, agricultura y pesca; aquellas asociadas al turismo; y las vinculadas a energía e industria. En el caso de las micro, pequeñas y medianas empresas, habrá incentivos adicionales, con el objetivo de “generar un marco que democratice el acceso a la herramienta”. Así, a las micro y pequeñas se les otorgarán 15 puntos porcentuales adicionales de beneficio del IRAE y dos años extra para su utilización. En tanto, a las medianas, con menos de 50 empleados, se otorgarán 10 puntos porcentuales adicionales de exoneración de IRAE y un año extra para su utilización. A la par, se eliminó la restricción del tope de 3,5 millones de Unidades Indexadas (UI), aproximadamente 500 mil dólares, que tenían las MiPEs para acceder a los beneficios adicionales y se habilita a aquellas que no cuenten con contabilidad suficiente puedan acceder a la herramienta, presentando su declaración jurada de IRAE. (Ámbito Financiero
