ESPERANZAS Y PREOCUPACIONES EN EL COMIENZO DEL AÑO AGRÍCOLA DE URUGUAY

    Las preocupaciones por el rendimiento de los cultivos de verano continúan, aunque ahora con la esperanza de lluvias que pueden estar llegando el 13 de enero como para rescatar a los cultivos que puedan llegar en buen estado para ese momento. Dado que es una lluvia importante pero lejana es temprano para cualquier proyección sobre sus efectos en la producción. Pero cabe esperar un escenario con más área de maíz que el año pasado pero con una producción que no supere a la de 2025. También en las cuentas de exportaciones de 2026 y en las del Producto Bruto se hará notar la menor área de soja y factiblemente la menor producción de este año, dado que la comparación será con una zafra -la pasada- que tuvo condiciones climáticas ideales. Los precios en el comienzo de 2026 continuaron la tendencia de 2025. Un arranque a la baja con el mismo origen de la trayectoria de diciembre: China no compra en EEUU y Brasil y Argentina se encaminan a grandes cosechas. Con esas dos variables incambiadas el mercado mantiene una presión bajista que hará difícil la programación de las siembras de invierno, en las que seguramente las oleaginosas colza, carinata y camelina expandirán su área, mientras en los cereales -trigo y cebada- el rendimiento de equilibrio seguramente quedará por encima de los 4.000 kilos por hectárea. (El Observador – 05/01)