QUE LA SUBA DE PRECIOS ESTÉ POR DEBAJO DE LA META ES BUENA NOTICIA PARA UNOS, PERO COMPLICADO PARA OTROS.

    El Banco Central (BCU) informó que la inflación cerró en 3,7% en el pasado diciembre, por debajo de la meta que la ubica en 4,5%, lo que es una buena noticia para el consumidor, pero también tiene su lado negativo, según advierten el propio ente y analistas consultados. El presidente del BCU, Guillermo Tolosa, ha señalado que “el BCU cree que una inflación más baja que el 4,5% es buena para el país” y que “nuestra aspiración, como lo dije al asumir, es bajar esa meta por debajo del 4,5%, (pero) hoy estamos mandatados a una meta del 4,5%”. Lo cierto es que una inflación por debajo de la meta afecta la recaudación fiscal nominal del Estado y obliga a una política monetaria más expansiva (bajar tasas). “Sobrecumplir” la meta, es decir estar por debajo del 4,5%, puede ser visto como una señal de cierto desequilibrio que el BCU buscará corregir para alcanzar la estabilidad y el crecimiento. Lo esperable, entonces, es que el BCU trabaje para que la inflación vuelva a la meta. Y así lo ha anunciado. Hoy la tasa de interés es del 7,5% y se espera un nuevo recorte, aunque no tan pronunciado como el de diciembre (0,5%). “Dada la caída sostenida de las expectativas a dos años y una inflación subyacente que se espera continúe por debajo de la meta, el BCU recortó su tasa de interés en 50 puntos básicos, ubicando la política monetaria en torno a la neutralidad, con margen para avanzar hacia una fase expansiva, en línea con el objetivo de estabilidad de precios y una inflación en torno al 4,5%”, publicó en diciembre el central. El BCU anunció también que trabajará especialmente en la inflación no transable (aquella que recoge lo que sucede con los productos cuyos precios se determinan internamente en el país), dado que se mantiene en niveles elevados. En tal sentido, destacó en su boletín publicado ayer, que el Índice de Precios al Consumo (IPC) disminuyó 0,09% en diciembre y que las mayores incidencias a la baja se observaron en tarifas (principalmente por el efecto de “UTE premia”) y frutas y verduras. En cambio, presionaron al alza los rubros vinculados a restaurantes, hoteles y algunos servicios transables como paquetes turísticos y hoteles. Es decir, no todos los precios de la economía se ubican por debajo de la meta del BCU.  (El País)