MÁS DE 7.000 EMPRESAS CERRARON EN URUGUAY EN EL SEGUNDO TRIMESTRE DE 2025: LAS CAUSAS Y DESAFÍOS DETRÁS DE LA CIFRA.

Más allá de los casos que ocupan titulares, hay un fenómeno menos visible: el de las empresas uruguayas que cierran en silencio, esas que no generan comunicados ni portadas, pero que revelan los desafíos más profundos y estructurales del ecosistema empresarial. Según datos recabados entre 2008 y 2021 por la Agencia Nacional de Desarrollo, en promedio en Uruguay nacen anualmente unas 28.000 empresas y mueren unas 23.000. Solo en el segundo trimestre de 2025, 7.662 empresas “murieron” o dieron de baja su actividad, una variación de -3,02% respecto al trimestre anterior, y un aumento de 5,10% frente al mismo período de 2024. En Uruguay, las micro (de uno a cuatro empleados) y pequeñas empresas (de cinco a nueve trabajadores) representan más de nueve de cada 10 empresas formales del país (93,3%) y generan más de un tercio de los empleos formales del sector privado (36,2%). Además, el 80% de las empresas uruguayas son familiares. Es por eso que entender las estructuras de estas empresas hace que sea más fácil identificar qué hay detrás de los cierres en Uruguay. En el país, según un estudio de la Agencia Nacional de Desarrollo y el Instituto Nacional de Estadística, la gran mayoría de este tipo de empresas utiliza servicios financieros básicos (caja de ahorro), y se financian con capital propio. El uso del crédito bancario es muy bajo y la mayoría declara no usar fuentes de financiamiento externo porque no lo necesitan. Además, las microempresas son esencialmente sociedades personales (empresa unipersonal y sociedades de hecho) y en el tramo de pequeñas empresas, se observa una importancia sustancialmente mayor de las sociedades de capital (SRL, SAS y SA). (El Observador)